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Archive for 19 octubre 2015

Cuerpo AstralDías pasados fui a una conferencia de un yogui hindú, un sabio llamado Swami Purohit (curioso porque es un hombre casado pero su nombre significa en español, “sacerdote”), en una linda casa de  Galicia, España.

Entre las recomendaciones que hizo al público, recalcó en cuidar el cuerpo astral para no enfermar el cuerpo físico. Muchos de los que estaban allí, por lo que después declararon,  no tenían ni la menor idea de, qué es el astral.

Sus enseñanzas coinciden con las de mi amigo italiano, que  siempre me  recuerda que no deje de observar y tomar nota de los patrones emocionales de la gente,  ─de las distintas  culturas─  con la cuales interactúo en mis viajes, que preste atención al cuerpo astral porque allí es donde se ve lo que guarda el “yo”.

Según el yogui y mi amigo italiano el ser humano se transforma a medida que  domina su cuerpo astral, entre otras cosas.

Dicho esto les  voy a presentar a nuestro querido amigo, el cuerpo astral, para quienes no lo conozcan.

Es el traje del alma, es un doble  dotado de maravillosos sentidos  llamados chakras (centros de energía), o puertas que tiene el alma en el cuerpo físico.

En otras palabras es el portador de nuestros sentimientos, de nuestras emociones y de las cualidades de nuestro carácter, transformadas en energías sutiles que rodean el aspecto físico y material de cada persona.

Las experiencias del astral que no son liberadas, son las que determinan en gran medida las circunstancias de la vida personal.

La evolución del ser humano, de las sociedades,  no se da por reprimir las emociones,  con leyes sociales, ni por la negación de las experiencias de la vida. Todo lo contrario, evolucionamos en la medida que nos reconocemos seres espirituales que estamos aprendiendo y la forma de aprender es en la relación con el otro.

Si hemos actuado mal, si hemos hecho daño a otros o nos lastimamos a nosotros mismos, nos liberamos de estos dolores desde la comprensión, no escondiendo las vivencias o trayendo continuamente estos dolores al presente.

Cuando el  espíritu y la mente se unen de forma consciente,  las vibraciones del espíritu penetran el cuerpo astral y éste vibra a más velocidad y empieza a expulsar las energías negativas almacenadas, que tienen frecuencia menor.

Con ello perdemos el recuerdo emocional de experiencias dolorosas, negativas,  y podemos perdonarnos a nosotros mismos y a los demás.

A medida que aumenta la disolución de las estructuras emocionales –astrales estancadas─, el cuerpo emocional comienza a irradiar profundos sentimientos de amor y de alegría incondicional.

Estar con la mente en el pasado, llevar  pegadas emociones negativas en el cuerpo astral-emocional es anti evolutivo.

Si realmente quieres recuperar un recuerdo doloroso del pasado y transformarlo en comprensión, lo tienes que hacer  desde el espíritu que es la fuente de la luz, del amor. El espíritu  es imagen de Dios.

Pon en práctica todo lo que te ayude a dominar tus propias fuerzas emocionales negativas.

Te sugiero que ores, medites y busques el equilibrio en la naturaleza

Paz y Bien

Hasta la próxima semana.

María B. Meiriño

También lo puede leer en la Revista Sexto Sentido haciendo clik aquí

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